Homem
Que sabes separar teus instintos do teu conciente,
permitindo por horas transparecer aquele animal ardente
que com o seu calor me cativa e me arrasta junto a si,
aos limites quase in-humanos,
convertindo-nos em Deuses.
Homem
Que sabes como fazer-me vibrar.
Que adoças minhas horas mais triviais.
Que deixas transparecer elém dos teus gestos,
a femeninidade e a delicadeza sutil de um carinho,
para me fazer sentir,
Mais, muito mais mulher....
Em meus versos nasce a vontade,
de te ter e me entregar,
de sentir que nossos espíritos comquistão o além,
sò para brindarse um ao outro,
e se comfundirem em um sò.
Tua ausência hoje faz da nossa casa um ambiente frio,
capaz de arrepiar aquela mesma pele
que com tua presença sabe-se acender.
Nossa cama....
Hay nossa cama!! tão larga como nunca pensei ter.
E aos traveseiros me abraço,
tentano neles sentir o teu perfume,
e com ajuda deles me transportar,
para ficar mais perto de ti.
Por estes vazios que a tua ausência deixa em mim,
e que a meu coração digo,
chora! bate! senti com a força que vocè nunca sentiu,
para me dar a sensação de estar novamente viva.
Me encho de saudades,
uma tristeza invade meu ser;
Meu corpo te espera...
E minha alma diz, Te Amo.
HE PLANTADO UN ÁRBOL, HE TENIDO UNA HIJA, Y HE DE ESCRIBIR UN LIBRO……….
Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas
martes, 10 de marzo de 2015
viernes, 5 de octubre de 2012
IDILIO EN LAS SOMBRAS
Tenerte cerca,
Hablarte y besarte en silencio
Sentir el contacto caliente de tu cuerpo.
Sentir que vives, trémulo
Aquí contra mi pecho
Que mis brazos abarcan tus límites perfectos
Que tu piel electriza las yemas de mis dedos
Que así, en las sombras, atientas
Bajo la noche ciegos
Topándonos a oscuras,
Mientras todo es silencio
Nos amamos
Y somos casi Dioses, rugiendo….
Vuelvo a palpar tu carne
Vuelvo a besarte
Vuelvo a estrecharte en la sombra
Ciega contra mi pecho
Vuelvo a sentir tu vida trémulamente
Siento que el desamparo
Pone su cerco entorno de nosotros.
El mundo está desierto.
Mudo
Tú y yo arrojados a un destino violento
Aquí sobre la tierra
Abrazándonos ciegos.
Y entonces te recojo,
Te amparo,
Te sujeto pequeño,
Débil mío,
Cobijado en mi aliento,
Sostenido por mis brazos,
Cubierto por mis besos.
Pero mi pequeñez, enseguida comprendo
Mi inútil protección
Castillos sin cimientos,
Rueda deshecha frente al enorme universo.
Qué poco puede el hombre!!
Y me refugio en medio de tanta soledad
En tu caliente cuerpo,
Para que entre tus brazos me mesas con tu tierno amor
Niño asustado que buscas amor materno
Los dos en tinieblas,
Abrazados, pequeños
Frente a la eternidad
Lloramos en silencio
La noche continúa mudamente cubriéndonos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)